Bertrand Russell…”Nuevas esperanzas para un mundo en transformación”, 1951. Fragmento

“Hay una clase de sabihondos que les dirán con mucha prosopopeya que nunca se logrará cambiar la naturaleza humana y que la naturaleza humana ama la lucha.

Nunca se podrá poner fín a las guerras?, dicen, con amargura aparente, pero con júbilo real…

El dicho de que la naturaleza humana no puede ser cambiada es uno de esos aburridos lugares comunes que ocultan al ignorante las profundidades de su propia ignorancia.

Ninguno de los que nos endilgan ese lugar común sabe nada de las investigaciones de los psicólogos acerca de lo que es congénito y lo que es adquirido en el carácter de un adulto.”

“El mundo se vé ante la perspectiva del desastre y se pregunta con perplejidad por qué parece que no hay modo de escapar a un destino trágico que nadie desea.

La razón fundamental de esto es que no hemos adaptado nuestra mentalidad a nuestra técnica.

Todavía nos permitimos modos de pensar y sentir que eran propios de una época técnicamente más sencilla.

Si hemos de vivir felizmente con la técnica moderna ? y la técnica moderna puede elevarnos a un nivel de felicidad muy superior al que antes era posible?, debemos eliminar ciertas ideas y reemplazarlas por otras.

El afán de predominio debe ser reemplazado por la igualdad; el afán de triunfo debe ser reemplazado por la justicia; la brutalidad debe ser reemplazada por la inteligencia; la competencia debe ser reemplazada por la cooperación.

Debemos aprender a pensar en la raza humana como en una familia y fomentar nuestros intereses comunes con el inteligente empleo de los recursos naturales, marchando juntos hacia la prosperidad y no separados hacia la destrucción y la muerte.

El cambio mental requerido es difícil y no será logrado en un momento, pero si la necesidad es reconocida por los educadores y si los jóvenes son educados como ciudadanos de este mundo y no de un mundo desaparecido de guerreros depredadores, el cambio será logrado en una generación, en forma que existirá la esperanza de salvar por lo menos a una parte de la humanidad de la destrucción universal con que nos amenaza nuestro sometimiento a ideas anticuadas.”

El universo es vasto y los hombres son motas diminutas en un insignificante planeta.

Pero cuanto más comprendamos nuestra insignificancia y nuestra impotencia frente a las fuerzas cósmicas, más asombroso resultará lo que los seres humanos han logrado.

Nuestras lealtades últimas corresponden a las posibles realizaciones del hombre y, con esta idea presente, los conflictos de nuestra inquieta época se hacen soportables.

Hemos de aprender todavía mucha cordura y, si es verdad que la cordura sólo se aprende en la adversidad, debemos disponernos a soportar la adversidad con toda la fortaleza que podamos concentrar.

Pero, si aprendemos a ser sensatos con suficiente premura, cabe que la adversidad no sea necesaria y que el futuro del hombre sea más feliz que cualquier época de su pasado.”

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: